AMIGO LECTOR:
Lo que
tienes en tus manos es un hermoso modelo de devoción a la Sma. Virgen, a través
de varios siglos, en su advocación de NUESTRA SEÑORA DE GRACIA. La devoción a
esta imagen fue siempre grande, por muy milagrosa y, además de otras demostraciones
y ofrecimientos populares desde los tiempos antiguos, en Caudete
(Albacete) y Paracuellos de la Vega
(Cuenca) se escribieron varias obras literarias.
Según el carmelita P. Elías Mª Bañón,
caudetano y muy versado en literatura,
… “Además
del Compendio de la HISTORIA VERDADERA
DE LA SANTA Y MILAGROSA IMAGEN DE
MARÍA SANTÍSIMA DE GRACIA, que resumió cuanto los antiguos documentos
contenían sobre de tradición de la veneración de la referida imagen, esta
tradición se ha conservado y ha llegado al vivo hasta nosotros en tres
documentos poéticos, rebosantes no menos en arte que en amor para nuestra
Virgen de Gracia…
Son estos, por orden inversa al de su nacimiento:
LOS EPISODIOS CAUDETANOS fuero compuestos en el último tercio del
pasado siglo por D. Juan Vespa, secretario
que fue del M.I. Ayuntamiento de esta villa… (Caudete).
EL LUCERO DE CAUDETE,
de mediados del pasado siglo XIX, ha conservado las mismas ideas
épico-dramáticas y el mismo orden sustancial de las escenas de los primitivos AUTOS….
LOS AUTOS DE NUESTRA SEÑORA DE
GRACIA o HISTORIA POÉTICA, como
se apellidan en históricos documentos, fueron compuestos por
el médico de Caudete, D. Juan Bautista Almazán, el año de 1555 y representados
por primera vez en la Parroquia de Santa Catalina de esta villa (Caudete) en
1617 con permiso del Sr. Obispo de Orihuela D. Andrés Balaguer. Demás de su
legítimo valor histórico, pues fueron compuestos poco más de un siglo después de la APARICIÓN Y DESENTERRAMIENTO (1414-1555), son joya literaria de muy subido precio, según que ya
se echa de ver por la sola nota externa de pertenecer a la época de nuestro
apogeo literario.
Pero, fuera de esta nota externa, están abonados por otras calificadas
notas internas, de las cuales…
…es la primera: la trama histórica y
el fondo épico-dramático de la obra…
Es la segunda nota interna el alarde poético que hace el Autor en el
desenvolvimiento del tema, ya que sus versos nos recuerdan más de una vez los
encantos de nuestro Lope de Vega, la sutileza y ampulosidad de nuestro
Calderón, la maestría y deliciosas cadencias del Maestro León, y parecen eco de
Tirso de Molina y de Ruíz de Alarcón, así como se demuestra perito
versificador, de elevado estro poético, en el uso que hace del endecasílabo en
todas sus formas…
Es la tercera, demás de la casticidad de las voces y giros que, como con
hilo de oro, enhila y entreteje todo el discurso, el copioso empleo que hace de
la frase clásica, tan propia de nuestra incomparable lengua, y que hemos
intentado comprobar por algunas pocas notas, valiéndonos al efecto del
Diccionario de Autoridades del Vocabulario del M. Gonzalo Correas, escrito en
el primer tercio del Siglo XVII y de varias obras del P. Juan Mir S.J. que tan
magistralmente trata estas materias.
Por estas notas se echará de ver por vista de ojos, que no hablamos de
nuestra bella gracia, al afirmar que el Autor es gran hablista y peritísimo en
el conocimiento de la lengua, así como buen conocedor de las Sagradas
Escrituras, del Dogma y de la Moral, de la Mariología, de la Psicología, de la
Medecina, de la Mitología, de la Historia patria y general y de la topografía
caudetana.
Cuanto a la historia de los AUTOS, demás de lo que va dicho, en el año
1.758, Lorenzo Joseph Evangelio, Notario de Paracuellos de la Vega (Cuenca),
milagrosamente curado por el agua de la FUENTE DE LA VIRGEN, pidió al
Ayuntamiento de Caudete “los Autos o Comedias con que se festeja a Nuestra
Señora, para hacerlos en esta”… y le fueron inmediatamente enviados por posta
particular.
No sabemos en qué estado de deterioro literario estaban los AUTOS al ser
enviados a Paracuellos, ni cuándo ni cómo fueron devueltos a Caudete. Solo
sabemos que Lorenzo Joseph Evangelio terminó la copia el año 1.762 y que los fervorosos hijos de
Paracuellos han cuidado de representarlos con frecuencia, a lo menos cada
cuarto de siglo. Fuimos, así mismo, testigos del gozo jubiloso que estos buenos
hermanos nuestros sienten por los AUTOS, cuando el año de 1.957, quincuagésimo año de la coronación canónica, los representaron
en la Plaza de la Parroquia con asistencia y aplauso del numeroso gentío.
Es de desear que perseveren en tan laudabilísimo amor y práctica….
No hay comentarios:
Publicar un comentario